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domingo, 8 de diciembre de 2013

BUEN VIVIR........


Nos encontramos en pleno S.XXI dentro de una sociedad capitalista, referente última de valores como la individualidad, la competitividad, la sobreexplotación de los recursos, el hedonismo y el excesivo afán por el consumo… entre otras cosas. Se ha perdido en la sociedad occidental el sentimiento más puro de la colectividad, de lo humano, de la conjunción hombre-naturaleza. Ante este panorama deshumanizador y fuente de agravios e insatisfacciones, tanto personales como colectivas, ha habido una inquietud o despertar en el mundo que empuja a buscar nuevas alternativas que nos guíen a alcanzar “El buen vivir”. Dejar patente que el buen vivir no es sinónimo de “Vivir bien”, ya que este último se relaciona con los cánones establecidos dentro de la cultura occidental como pueden ser; entender el bienestar como una cuestión de ingresos económicos elevados, posesión de bienes, consumo excesivo de todo tipo de cosas, en definitiva, que para que unas y unos pocos puedan vivir bien, otras y otros lo hacen desde la precariedad más absoluta. Aquí puntualizar que existen diferentes países como India y China, donde personas de todas las edades, incluidos niñas y niños que no alcanzan la adolescencia, son sometidos a elevadas jornadas de trabajo para poder sobrevivir. Todo ello condicionado por las grandes multinacionales que lejos de mirar por el bien común, aniquilan con sus prácticas comerciales a la humanidad.

Y es en este punto cuando me cuestiono, ¿Cómo alcanzar el buen vivir si estamos sumidos en una espiral de consumismo exacerbado,  de competitividad sin freno, de recortes en materia social, educativa y sanitaria? Debemos salir de este pozo sin fondo que nos lleva a alejarnos de nuestros orígenes como seres humanos, donde la naturaleza era nuestra compañera y sabia consejera y donde el calor de la colectividad movía montañas. Echamos la vista al frente y nos encontramos con países como Bolivia y Ecuador, quienes recogen ya en sus constituciones el concepto de buen vivir, entendido éste como un modelo de vida más justo, más sostenible y más ecológico. Su principal objetivo radica en implicar al Estado y a la sociedad al completo a unir fuerzas para alcanzarlo.

Por ello, que mejor manera que trabajar desde la educación para luchar por los derechos de la naturaleza, considerándola sujeto y no objeto. Promoviendo espacios de reflexión que favorezcan el despertar crítico ante esta lacra social, donde se le otorga un poder privilegiado a lo material por encima de lo espiritual. Debemos resaltar en nuestros discursos y en nuestras prácticas el sentimiento más puro de convivir, un convivir que integra; el respeto mutuo, la creación de conocimientos compartidos, los derechos y deberes de la ciudadanía, el afecto, la equidad social, la libertad, la solidaridad, la responsabilidad……….EL BIENESTAR COMÚN.