LA MUJER EN EL PUNTO DE MIRA DE LA AUDIENCIA
Me recorre un escalofrío hiriente cuando observo la cantidad de imágenes que "consumimos" diariamente, donde se utiliza la imagen de la mujer como reclamo tanto en espacios publicitarios como en programas televisivos. Y, no solo eso, sino que llegamos al extremo de visualizarlo como una parte más de la cultura.
Ha llegado a mis manos una noticia esta misma tarde relacionada con un programa de televisión que se emite en Dinamarca, donde una mujer se expone desnuda, a las miradas y a todo tipo de comentarios relacionados con su cuerpo. El "ingenioso y revolucionario" programa, según palabras de su Director Thomas Blachman, músico de profesión, pretende dar a conocer a la mujer lo que los hombres piensan en realidad de su cuerpo. En cada una de las emisiones, el susodicho comentarista invita a un amigo diferente, para juntos comentar cualquier aspecto relativo al cuerpo de la mujer en cuestión, ya sea del tamaño de sus pechos, sus tatuajes, sus órganos sexuales....y claro todo ello estando la mujer callada sin opción a replica y en un horario de máxima audiencia.
¡Qué esta pasando!, ¿Ya todo vale?, ¿No hay filtro ante este tipo de programas que discrimina, maltrata y desquebraja toda dignidad humana? ¿Quién es el responsable de que mujeres de Dinamarca, en este caso concreto, accedan a "vender su ser"ante medio mundo?
La legislación europea, tan rigurosa en prohibir el uso sexista de la imagen de la mujer en el ámbito publicitario, no lo es tanto cuando se trata de contenidos televisivos, a los hecho me remito. Emilia Barrio, vicepresidenta del Forum de política Feminista de Andalucía apunta, que el hecho producido debido a este tipo de emisión, choca enormemente cuando precisamente Dinamarca figura como modelo en temas de igualdad. Barrio señala, esto demuestra una vez más que estamos volviendo a la cosificación del cuerpo de la mujer, y eso tiene una gran importancia en la socialización de nuestras niñas y adolescentes que ven mucho la televisión, la herramienta más influyente para crear prototipos sociales. Hay que denunciar este tipo de programas aberrantes como el de Blachman, porque generan estereotipos que anulan la lucha de las mujeres por la igualdad y la dignidad humana.
La creciente escalada de realitys polémicos como vía de atrapar al espectador ante sus garras, deja patente la necesidad de un mayor control y seguimiento de este tipo de programas y de la implantación de legislación pertinente en la materia para poder desterrar esta lacra social. Me cuesta pensar en que una persona considere "normal" este tipo de prácticas, y más aún que una mujer se ofrezca a ser blanco de tal humillante hecho. Desde la responsabilidad que nos compete como educadores y como ciudadanos y ciudadanas de este mundo, tenemos que denunciar éstas y otras prácticas similares, donde el poder económico, tan presente en todas ellas, empuja a verdugos y víctimas a ser objeto de su "venenosa miel"
No hay comentarios:
Publicar un comentario